Los números que preocupan pero que no deben asustar

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Por Juan Carlos Ledesma (*)

Veníamos sin casos de Covid 19 en nuestra provincia y eso nos ponía por un lado orgullosos de ser la única provincia que no poseía casos positivos y por el otro, tuvo su efecto negativo al lograr que nos relajásemos y con ello bajáramos la guardia con el consabido resultado que primero arrancó con un caso, luego fueron siete, más tarde veintisiete y ahora treinta y nueve.

Esto se dio de manera rápida, casi en un pestañar y rápidamente comenzamos a buscar los culpables, la estigmatización de quienes se contagiaron seguramente sin querer y lo vimos en las redes sociales que es el primer efecto de los estados de ánimos de una sociedad que busca culpables a como sea, por ello primero le apuntaron al camionero, luego a su familia, más tarde a los policías y los médicos y por último a las autoridades gubernamentales, como si cualquiera de ellos quisiera ciertamente que el bicho ingrese a nuestra provincia, a nuestras casas y nos contagiemos de manera compulsiva, buscando efectos peores.

Esta pandemia que ataca sin cesar al mundo entero, a verdaderas potencias mundiales y a todo nuestro país, incluida nuestra provincia que para nada esta exenta de que el virus se instale, aunque por ahí creíamos que no nos iba a tocar nunca, que no nos iba a llegar, pero lamentablemente absolutamente nadie esta libre de ello y eso quedó demostrado.

Debemos cuidarnos, con todo lo que ello implica

Desde el gobierno nacional, provincial y desde los municipios se realizan distintas actividades publicitarias y de promoción para conscientizar sobre la importancia de quedarse en la casa, salvo que sea de suma urgencia o personal de importancia para trabajar en la pelea contra este virus que no lo vemos pero vino por todos nosotros, los demás deben quedarse indefectiblemente al resguardo para evitar el contagio.

El invierno, dicen los expertos es el peor enemigo para poder controlar y disminuir el nivel de contagios, pero no queremos dejar de reiterar esto que ya es una cuestión repetitiva hasta el hartazgo pero no por ello menos importante y además la más eficiente: quédense en sus respectivas casas, eviten salir, usen barbijos, alcohol en gel y eviten juntarse con otras personas que no sea quienes viven en sus respectivas casas.

Cuidar y trabajar conjuntamente para que la economía se reactive y no perdamos vidas

Desde que se conoció la llegada de la pandemia del Covid 19 al mundo y con las experiencias de potencias mundiales económicas y sanitarias que fracasaban y colapsaban por la inexperiencia de tratar con un virus invisible, desconocido y aterrador, el presidente Alberto Fernández eligió salvar vidas ante que la economía “de la economía se vuelve, de las muertes no” había dicho desde el principio y hoy todavía lo sigue sosteniendo.

A ciento once días de la cuarentena el debate esta instalado pero no si es una o la otra, sino de que manera se puede combinar el salvataje económico y por supuesto sin perder vidas a costa de ello.

Ahora bien, este mensaje de “quédate en casa” choca con una triste y contundente realidad, cual es la aquellos que no son empleados públicos y que además no tienen garantizado el pago del sueldo correspondiente, pero habrá que pensar y ponerse en los zapatos de aquellos que tienen emprendimientos particulares y que son los que generan trabajo verdadero y genuino y que además están con demasiados problemas como por ejemplo pagar los altos alquileres, los impuestos, los sueldos del personal, el medio aguinaldo y encima llevar a sus respectivas casas el sustento de sus familias.

Pero además, hay otro sector que también la esta pasando muy mal que podríamos identificarlos como electricistas, plomeros, gasistas, albañiles, etc etc es decir trabajadores informales que la pelean como gato panza arriba, pero que hoy por hoy ni siquiera pueden salir a buscar las changas como para ganarse unos pesitos y llevar un plato de comida digno a sus mesas y mirar a su familia con la dignidad que solo ello lo da.

Es decir que el ingenio que deben poner en práctica todos los que tienen la gran responsabilidad de conducir los destinos de nuestro país, la provincia y los municipios debe estar con todos los sentidos, para que los yerros sean los menos y el impacto en cada familia de nuestra provincia sea lo menos dañina posible y tienda sobre todo, a reactivar de a poco la economía que viene castigada desde hace muchos años y con la llegada de la pandemia se agudizó al punto de contar con más y más familias que pasan hambre.

El virus llegó pero vale la pena hacer todo lo necesario para que se vaya

Como lo dijimos anteriormente muchos creían que el virus no iba a entrar a nuestra provincia, amparándose en lo que cada uno sentía o creía por convicción, lo cierto es que lamentablemente el coronavirus llegó, pero no es menos cierto que las autoridades del gobierno en todos sus estamentos están haciendo todo lo posible para que de a poco se vaya y ojala sea para no volver nunca más.

Lo importante es que además sepamos consumir información oficial para que no nos sumerjamos en el pánico y creemos zozobra en la comunidad.

(*) Conductor de los programas de radio y televisión “Santo & Pecador”

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