
Advierten que, pese a la estabilidad macroeconómica, la "economía real está en caída"


Redacción Primeras líneasEl Gobierno nacional intensifica las negociaciones para avanzar con la reforma electoral y prepara una nueva ronda de reuniones entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y distintos gobernadores con el objetivo de consolidar acuerdos políticos y legislativos de cara a 2027.
El primer encuentro será este lunes en la Casa Rosada con el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, uno de los mandatarios con los que La Libertad Avanza alcanzó un entendimiento político durante 2025 y cuyo esquema pretende replicar en otras provincias.
En el oficialismo consideran que el acuerdo con San Luis puede servir como modelo para futuros pactos: el gobierno provincial conserva el armado local, mientras que la Nación mantiene el control de la estrategia presidencial encabezada por Javier Milei.


La reforma electoral, prioridad antes del Presupuesto
En Balcarce 50 aseguran que la reforma electoral es una de las prioridades del segundo semestre y confían en reunir los apoyos necesarios para aprobarla antes de que el Congreso concentre su actividad en el tratamiento del Presupuesto 2027.
La intención del oficialismo es llegar a agosto con los acuerdos políticos encaminados y buscar que la iniciativa obtenga media sanción en Diputados durante la primera quincena de septiembre.
El Gobierno busca evitar que el debate electoral se superponga con la discusión presupuestaria, ya que el proyecto de Presupuesto deberá ser enviado al Congreso antes del 15 de septiembre.
Además del Presupuesto 2027, el Ejecutivo prevé impulsar modificaciones vinculadas a las leyes de Emergencia en Discapacidad, Financiamiento Universitario, la Ley de Administración Financiera y un esquema inspirado en el llamado "shutdown" estadounidense para limitar el gasto público.
Más reuniones con gobernadores
La Casa Rosada confirmó que Santilli mantendrá reuniones con otros gobernadores que aún no recibió desde su llegada a la Jefatura de Gabinete.
El objetivo es fortalecer acuerdos legislativos, avanzar en reformas y explorar posibles entendimientos electorales sin comprometer el armado nacional de La Libertad Avanza.
Desde el oficialismo insisten en diferenciar la gobernabilidad de las alianzas electorales. En ese sentido, sostienen que pueden negociar apoyo parlamentario con los mandatarios provinciales sin ceder automáticamente el control de las candidaturas en cada distrito.
El Senado y la agenda legislativa
El Gobierno también concentra su atención en el Senado, donde espera avanzar esta semana con un paquete de iniciativas que incluye proyectos sobre propiedad privada, pliegos judiciales y ascensos diplomáticos.
En la Casa Rosada incluso analizan trasladar parte de la mesa política al Congreso para seguir de cerca las negociaciones y coordinar la estrategia con los bloques aliados.
La estrategia rumbo a 2027
En paralelo, el oficialismo comenzó a diseñar la hoja de ruta de la próxima campaña electoral.
La intención es centrar el discurso en las reformas ya aprobadas —como la Ley Bases, la reforma laboral, la baja de la edad de imputabilidad y los cambios en la Ley de Glaciares— junto con nuevos proyectos que todavía serán enviados al Congreso.
Entre ellos figuran la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un nuevo Código Penal, un paquete de desregulación económica y una reforma integral en materia de seguridad.
El Gobierno también pretende respaldar esa estrategia con indicadores económicos, poniendo el foco en la desaceleración de la inflación, el equilibrio fiscal y la estabilidad financiera.
Al mismo tiempo, el entorno de Javier Milei prevé volver a polarizar con el kirchnerismo y ubicar al gobernador bonaerense Axel Kicillof como principal referencia opositora durante la campaña.
Según sostienen en el oficialismo, el Presidente mantendrá un tono más moderado mientras continúen las negociaciones por la reforma electoral, con el objetivo de facilitar los acuerdos con gobernadores y sectores dialoguistas.

































