La resolución del segundo juicio en la causa por la Cocina Narco de Icaño, que se inició en 2010 tras el doble crimen de Icaño, podría derivar en un escándalo judicial con repercusiones impensadas.
Recientemente, José Luis el "Chato" García Coronado (49) fue juzgado en el TOF como "partícipe necesario de producción y fabricación de estupefacientes, agravado por la intervención de tres o más personas".
Sin embargo, fuentes judiciales informaron a El Ancasti que la primera fecha de inicio del debate se postergó porque la Defensa Oficial de García Coronado, ejercida por Hugo Vizoso, propuso la realización de un juicio abreviado.
El "Chato" ofreció a la Fiscalía Federal (MPF) que, a cambio de admitir su responsabilidad en los hechos endilgados, se pidiera la condena mínima de 6 años, siendo el máximo de 20.
La propuesta fue rechazada por la Fiscalía, se fijó una nueva fecha y, tras varias audiencias, el debate finalizó el 8 de julio. La Fiscalía solicitó 10 años de prisión y la Defensa pidió el sobreseimiento por prescripción del caso debido al tiempo transcurrido.
Los tres jueces subrogantes, Abelardo Jorge Basbús, Jorge Gamal Abdel Chamia y Federico Bothamley -quienes participaron de todas las instancias del juicio a través de videoconferencia-, absolvieron por unanimidad a García Coronado por el beneficio de la duda, aduciendo que durante el debate y con las pruebas reunidas la Fiscalía no demostró que el imputado haya tenido un rol como partícipe necesario de la producción de drogas junto a otras personas.
Qué pasará con los Barakat
Los tres jueces reemplazaron a los magistrados que naturalmente integran el TOF porque estos participaron del primer juicio que tuvo el caso de la Cocina Narco de Icaño, el cual se realizó en 2018.
En ese debate, los hermanos sirios Barakat Barakat y Fadel Barakat fueron condenados a 12 años de prisión por "fabricación de estupefacientes agravada por haber intervenido tres o más personas organizadas, en concurso real con el delito de almacenamiento de materias primas para la fabricación de estupefacientes, en calidad de coautores".
En esa ocasión no se juzgó al "Chato" porque estaba prófugo de la Justicia, condición en la que continuó hasta 2023, cuando fue capturado en la frontera con Bolivia.
Los Barakat eran socios comerciales de García Coronado, y la participación de los tres sostuvo el agravante de la imputación. La condena a 12 años fue confirmada luego por la misma Sala Penal de Comodoro Py, que ahora deberá resolver el planteo de casación que presentará la Fiscalía General contra el fallo de los tres jueces subrogantes.
La absolución de García Coronado podría poner en crisis la sentencia de los Barakat, en una eventual revisión de esa condena, porque dejaría de sostener el agravante de la participación de tres personas. Es una sola historia que comenzó con el asesinato a puñaladas de Ángel Chame y el de su pareja, Hiladia Vallejos, quien fue ejecutada de un disparo en la cabeza en su casa de Icaño en 2010. El crimen con sello mafioso terminó con la condena de Mario Córdoba a prisión perpetua en 2012 en la Justicia provincial.
Como en el baño de la vivienda se hallaron precursores químicos, se inició el caso en la Justicia Federal. Se estableció que los responsables de esa cocina narco operaban con la Droguería Libertad S.A. y se los vinculó con las causas del Triple Crimen de General Rodríguez, la Ruta de la Efedrina y el caso del cocinero narco Elías Exeni, quien fue condenado en la causa NarcoGolf, con fuerte repercusión nacional.
Ignorancia total
Desde la Fiscalía General manifestaron su total repudio a la resolución unánime de los tres jueces y adelantaron que presentarán un enérgico recurso de casación por la falta de conocimiento de los magistrados en la fundamentación y los contenidos de la causa.
"A pesar de la gran importancia del caso, ni siquiera tuvieron en cuenta que, en un juicio anterior, la otra parte de la banda, integrada por los dos hermanos sirios, había quedado firme, siendo que Coronado estaba prófugo", remarcaron.
"Con un desconocimiento alevoso de la causa, con total liviandad y sin ningún fundamento dictaron una absolución por el beneficio de la duda, siendo que hubo dos poderes que (el Chato) otorgó a los Barakat para que facturaran y compraran precursores químicos. Inclusive se halló una factura en el domicilio donde estaba la cocina a nombre de los dos hermanos. Con eso y otras pruebas quedó más que probada la participación necesaria", agregaron.
Por otra parte, advirtieron: "Si la convicción de que el MPF no logró demostrar era tan fuerte, ¿por qué no lo declararon inocente directamente? ¿Dónde está la duda?".
Consideraron que la fundamentación del fallo es muy débil si se tiene en cuenta que la objeción es muy fuerte, y adelantaron que, si en Casación se dispone que se deberá realizar un nuevo juicio o la causa prescribe, los tres jueces deberán hacerse responsables por el grave daño causado a todo el sistema.





































rechazado.