Cae nuevamente el con sumo masivo en julio y ya acumula 7 meses consecutivos

Las ventas en supermercados y comercios de barrio cayeron un 2,6% interanual. La retracción del salario real y la suba de tarifas impactan incluso en la compra de bienes esenciales.
 
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POLITICA Y ECONOMIA21/08/2026Redacción Primeras líneasRedacción Primeras líneas

El consumo masivo volvió a caer fuertemente en julio, tanto en grandes supermercados como en comercios de barrio. Se trata del séptimo mes consecutivo en el que las ventas de los rubros básicos bajan respecto al mismo mes del año previo, mostrando un descenso persistente durante todo 2026. Así lo reveló el último informe mensual de la consultora Scentia, que se conoció este jueves, y precisó que, en julio, el consumo masivo se ubicó un 2,6% abajo respecto al mismo mes de 2025. De este modo, en el registro interanual cayó ininterrumpidamente desde enero pasado, y acumula una baja del 2,9% en el primer semestre del año respecto al mismo período del año previo.

El mismo informe detalló que el consumo masivo se encuentra solo en un 86% del nivel que tenía en enero de 2023, lejos del pico del 111% de diciembre de ese año (influido por la necesidad de que no se deprecien los pesos por la altísima inflación de los últimos meses del gobierno peronista), pero también del máximo de un 99% que alcanzó con Javier Milei en diciembre de 2025. La caída es de 13 puntos en nada más que siete meses. Evidentemente, lo que ocurre es la consecuencia obvia de la retracción continua del salario real entre octubre de 2025 y mayo de 2026, solo interrumpida por la suba de abril pasado, y que coincide con la baja de las ventas minoristas de las pymes por un 2,7% en lo que va del año, según cifras de la CAME.

Este mismo jueves, el Indec reveló un aumento de los salarios reales en junio (subieron un 2,9% versus una inflación un punto menor), por lo que la incógnita es si el consumo masivo podrá empezar a cambiar por fin la tendencia en agosto. Aun así, esta suba salarial incluye un empate frente al IPC de los salarios registrados privados, lo que siembra dudas sobre que efectivamente se concrete esta posibilidad.

En cuanto a las diferentes canastas, el informe de Scentia revela una baja incluso en bienes esenciales. Mientras que las ventas de alimentos subieron apenas un 0,4% (lejos de recuperar la caída acumulada entre 2024 y 2025), bajaron las de "desayuno y merienda" (8,4%), "limpieza de ropa y hogar" (-6,5%) e "higiene y cosmética" (-0,5%). La excepción fueron las bebidas alcohólicas y no alcohólicas, que crecieron un 12,4% y 5,7% respectivamente. Como sea, la caída en el consumo de canastas esenciales refleja el fuerte aumento de las tarifas, cuya tasa de morosidad se mantiene en mínimos históricos para evitar el corte del servicio y lleva a que la compra de bienes esenciales termine siendo de segundo orden.

Cómo fue la variación del consumo en cada canal de venta

Para peor, la baja del consumo masivo en julio fue paralela en los principales canales. Es decir, cayó no solo en los grandes hipermercados (un 0,6%) sino también en los "autoservicios independientes", o sea los almacenes y supermercados barriales (un 1,2%). Estos últimos son el lugar de compra de preferencia de sectores con menos poder adquisitivo, por lo que la mayor caída de este canal parece confirmar que la retracción de los ingresos es especialmente preocupante en este segmento social. También cayeron las ventas en los kioscos, un 6,1% interanual, mostrando una profundización de la abstención de buena parte de la gente a consumir bienes no esenciales. El dato positivo es que sí crecieron en las farmacias, un 2,7% respecto a julio de 2025.

El otro dato revelador, que se repite todos los meses, es la fuertísima suba del comercio electrónico, en este caso un 40% interanual. Una cifra de tal magnitud da a entender que se trata de una tendencia cultural histórica, dado que año a año cada vez más personas se van adaptando a la compra a través de este canal. Pero si de algo es revelador esto es de lo equivocado del argumento de Javier Milei.

Scentia incluye esta cifra de e-commerce en el resultado total, por lo que el gran aumento de este canal no resulta suficiente como para compensar la enorme caída de los demás canales. Simplemente, porque el volumen del comercio electrónico sigue siendo muy menor respecto al consumo presencial (tal como se desprende de la propia magnitud de la cifra).

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