Una situación ocurrida en el fútbol infantil de Dolores generó una fuerte controversia y distintas reacciones entre fanáticos y vecinos de la localidad. El protagonista es Benjamín, un niño de 11 años que juega en el Club Atlético Ever Ready y que recibió una sanción de 15 fechas de suspensión luego de haber sido expulsado por pegarle un pelotazo al árbitro durante un partido de la Liga Dolorense.
La medida, planteada como una sanción ejemplar, provocó una discusión que excedió el resultado de una expulsión. La familia del niño expuso el impacto que tuvo la decisión sobre Benjamín, quien podría quedar prácticamente un año sin participar de los partidos de su club, teniendo en cuenta que el torneo cuenta con 14 jornadas.
El episodio ocurrió el 23 de mayo y, desde entonces, la situación adquirió una dimensión que involucra no solamente al jugador y a su familia, sino también al árbitro, al club y al Tribunal de Penas de la Liga Dolorense de Fútbol.
La explicación de la familia sostiene que el pelotazo no tuvo como objetivo golpear al árbitro. "La reacción de Benja surgió en una jugada de ataque en la que él estaba llegando al arco contrario y el árbitro da por terminado el partido. Ahí él tira un pelotazo, con tanta mala suerte que le pega al árbitro y ahí le saca la roja", contó Camila, la mamá de Benjamín, en diálogo con TN.
Después de la expulsión, la familia intentó localizar al árbitro para pedirle disculpas, aunque no pudo encontrarlo en ese momento.
"Después de que lo echa, con Benja lo buscamos al árbitro para pedirle disculpas y no lo encontramos. Ese mismo día, yo me senté con él y llorando me dijo: 'mami, de verdad no lo hice a propósito, yo no lo quise hacer. Tiré un pelotazo y no fue con intención de pegarle'", relató Camila.

El acuerdo para que pudiera seguir jugando
La situación tomó otro rumbo cuando la familia observó el estado emocional del niño. Camila contó que Benjamín se encontraba atravesando crisis de llanto y angustia, por lo que desde el club hablaron con otros equipos y llegaron a un acuerdo entre las partes para permitir que pudiera jugar.
"Consideraron dejarlo porque él estaba con crisis de llanto, angustia. Veían que por parte de la liga no hubo consideración con un niño de 11 años que tuvo un error", explicó la madre. Sin embargo, la participación del niño terminó generando una consecuencia adicional: la Liga le sumó dos fechas más al castigo.
La familia también mantuvo una conversación con Benjamín sobre lo ocurrido. Según explicó su madre, le señalaron que su reacción no había sido correcta, pero también remarcaron que se trataba de una situación inédita para él.
"Hablamos sobre esta reacción que no está buena. Es la primera vez que nos pasa esto. Jamás tuvo un conflicto de este estilo ni en la escuela, ni con sus compañeros, ni con el árbitro", contó. Para la familia, un elemento central es que Benjamín reconoció su error y manifestó arrepentimiento. Además, remarcaron que intentó buscar al árbitro para pedirle disculpas, independientemente de cuál pudiera ser la sanción.
"Él reconoció su error, se arrepintió; de hecho, fue a buscar al árbitro para pedirle disculpas. Sin importar las fechas que le podían dar, fue con intención de pedirle disculpas porque se sintió mal con lo que hizo", sostuvo Camila.
La explicación del árbitro: "Me tomó totalmente desprevenido"
El árbitro del partido también habló con TN y explicó cómo vivió el episodio. Según su relato, el impacto se produjo cuando estaba terminando el encuentro. "La situación se dio cuando giro para terminar el partido y marcar la mitad de la cancha; justo (la pelota) me dio en el costado de la cara, a la altura de la oreja, y me tomó totalmente desprevenido. No me lo esperaba", contó.
El árbitro, sin embargo, marcó una diferencia importante respecto de la responsabilidad por la sanción. Aclaró que no fue él quien determinó las 15 fechas de suspensión, sino que su función consistió en elevar el informe correspondiente al Tribunal de Penas.
"Considero que en parte la familia tiene razón. En lo que no coincido es en que hayan dicho que yo haya puesto la sanción; yo, como árbitro, elevo el informe y sanciona el Tribunal de Penas. Siempre trato de preservar la deportividad y el juego limpio", explicó. Su postura terminó introduciendo otro elemento en el debate: la necesidad de abordar el episodio desde una perspectiva que no quede limitada exclusivamente al castigo.
La familia reclama que Benjamín pueda volver a jugar
Ante el impacto emocional que tuvo la situación sobre el niño, la familia decidió buscar ayuda para acompañarlo. Camila confirmó que Benjamín está asistiendo a una psicóloga y que cuentan con el informe correspondiente.
La madre también dirigió un fuerte mensaje a la Liga y cuestionó la extensión de la sanción. "Está bien que le den dos o tres fechas para que aprenda de su error, pero a su vez que le den charlas o algo en el club, pero no que lo castiguen de esta manera que hasta el año que viene no puede volver a jugar", sostuvo.
Y agregó: "Es un nene de 11 años. Uno cuando comete un error lo tiene que reconocer y cambiarlo, pero lo están señalando y haciendo que al nene no le den ganas de jugar a la pelota".
Según el relato familiar, Benjamín pasó de ser un chico "superfeliz" a atravesar una situación de aislamiento respecto de sus compañeros. Ya no tendría ganas de asistir a los entrenamientos porque sabe que los sábados sus compañeros juegan mientras él no puede hacerlo.
"Sale re mal y angustiado. Sin embargo, acompaña, ayuda y está con los compañeros, pero le dan crisis de llanto. Un error lo comete cualquiera; nos parece muy injusto", expresó Camila.
La madre también afirmó que el niño se siente especialmente señalado por integrantes de la Liga. "Se siente muy señalado por la gente de la liga. No le dan la chance de hablar, de ser escuchado. A los dos findes le pidió disculpas al árbitro. Va a la psicóloga a raíz de esto", agregó.
El propio árbitro pidió trabajar en la prevención
La posición del árbitro también incluyó un llamado a abordar este tipo de situaciones desde la prevención y la responsabilidad compartida entre quienes forman parte del fútbol infantil.
"Espero que se lleven a cabo todas las medidas de prevención posibles para que no se repliquen este tipo de situaciones, ya sea desde las familias, los clubes, la Liga y nosotros como árbitros. Es una tarea de todos los que pertenecemos al ámbito deportivo para realizar tareas de prevención para que la violencia no sea protagonista en el deporte", sostuvo. Su reflexión también incluyó una mirada sobre la posibilidad de que los chicos cometan errores y sobre la importancia de que exista una instancia de reconocimiento y aprendizaje.
"Como chico, que yo también lo fui, nos podemos equivocar tranquilamente y es de ser humano disculparse, perdonar y arrepentirse. En mi caso, si me piden las disculpas, son aceptadas y de los errores también se aprende. Nos pasa en nuestra vida cotidiana como árbitros", agregó.
El descargo ante el Tribunal de Penas
Con motivo de la sanción, la familia de Benjamín tuvo que presentar su descargo ante el Tribunal de Penas de la Liga Dolorense de Fútbol. Ahora se espera la resolución sobre el caso.
El reclamo familiar es concreto: reducir la cantidad de fechas y permitir que el niño vuelva a participar de los partidos. "Nuestro pedido es que se bajen las fechas, que Benja pueda volver a jugar. Nos ofrecemos nosotros, si quieren, a las charlas que consideren que tenga que hacer. Nos ofrecemos a hacer lo que haya que hacer para que pueda volver a jugar", afirmó Camila.
La familia sostiene que Benjamín comprendió la gravedad de su reacción y que no volverá a repetirla.
"El error ya lo tiene claro que lo cometió y no lo va a hacer más, obviamente, pero lo están dejando sin ganas de jugar. Lo vemos llorar todos los días...", afirmó la madre. El caso deja planteada una discusión que, por el momento, permanece abierta mientras se aguarda la decisión del Tribunal de Penas. La sanción original fue de 15 fechas, luego de que el niño recibiera la expulsión por el pelotazo que impactó al árbitro, y posteriormente se sumaron dos fechas más luego de que Benjamín volviera a jugar mediante el acuerdo alcanzado entre clubes.
Mientras la familia insiste en que se trató de un error sin intención y reclama una oportunidad para que el niño pueda aprender de lo sucedido, el árbitro confirmó que el impacto lo tomó completamente desprevenido, pero aclaró que la sanción corresponde al Tribunal y no a su decisión personal.
Por el momento, se desconoce qué resolución tomará el Tribunal de Penas. En Dolores, mientras tanto, vecinos y fanáticos del fútbol siguen con atención un caso que puso en discusión no solamente la sanción a un jugador de 11 años, sino también la manera de abordar los errores, las disculpas, el aprendizaje y la prevención de la violencia dentro del fútbol infantil.





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