La desigualdad bajó, pero el 10% más rico ganó 13 veces más que el sector más pobre

El coeficiente de Gini descendió de 0,442 a 0,428 entre el primer y el segundo trimestre de 2026, aunque permaneció por encima del 0,424 registrado un año antes. El 10% de mayores ingresos concentró el 32,3% del total, mientras que el 10% de menores recursos recibió apenas el 1,8%.
INFORMACIÓN GENERAL 02/10/2026Primeras LíneasPrimeras Líneas

La desigualdad en la distribución de los ingresos mostró una reducción durante el segundo trimestre de 2026 en comparación con los primeros tres meses del año, aunque el indicador continuó ubicado por encima del nivel registrado durante el mismo período de 2025.

El dato surge del informe Evolución de la distribución del ingreso (EPH) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a partir de la información correspondiente a los 31 aglomerados urbanos relevados por el organismo. Uno de los principales indicadores utilizados para observar la distribución de los ingresos es el coeficiente de Gini, que toma valores entre cero y uno. Cuanto más cercano a cero se encuentra, más pareja resulta la distribución de los ingresos, mientras que cuanto más próximo a uno se ubica, mayor es la concentración.

Durante el segundo trimestre de 2026, el coeficiente se ubicó en 0,428, por debajo del 0,442 correspondiente al primer trimestre del año. Sin embargo, el indicador superó el 0,424 registrado en el segundo trimestre de 2025.

La evolución permite observar una mejora respecto del comienzo de 2026, pero también muestra que la desigualdad medida por este indicador permaneció por encima de la registrada un año atrás.

El 10% más rico concentró casi un tercio del ingreso

La diferencia entre los extremos de la distribución aparece con mayor claridad al analizar el ingreso per cápita familiar por deciles.

El primer decil, integrado por el 10% de la población con menores ingresos, recibió el 1,8% del ingreso total, con un ingreso medio de $124.142 por persona. En el extremo opuesto, el décimo decil, correspondiente al 10% de mayores ingresos, concentró el 32,3% del total. En ese grupo, el ingreso medio alcanzó $2.221.170, mientras que la mediana fue de $1.800.000.

La distancia entre ambos extremos también puede observarse a través de las medianas. La brecha entre la mediana del último decil y la del primero fue de 13 veces. El cálculo surge de comparar los $1.800.000 de mediana correspondientes al decil de mayores ingresos con los $134.000 registrados en el decil de menores ingresos.

Esa brecha de 13 veces se mantuvo en el mismo nivel que durante el segundo trimestre de 2025 y también que en el último trimestre sin incidencia del aguinaldo.

El 17,3% de la población quedó por debajo de la mitad de la mediana

El informe del Indec también analizó la proporción de personas cuyos ingresos se encuentran por debajo de la mitad de la mediana del ingreso per cápita familiar. Durante el segundo trimestre de 2026, esa situación alcanzó al 17,3% de la población. El porcentaje representó un incremento frente al 16,6% del primer trimestre de 2026, aunque permaneció por debajo del 17,6% registrado entre abril y junio de 2025.

El dato se incorpora a la fotografía general de la distribución de los ingresos y permite observar que, pese a la reducción trimestral del coeficiente de Gini, la proporción de población ubicada por debajo de ese umbral aumentó respecto de los primeros tres meses del año.

Un ingreso per cápita promedio de $688.496

El ingreso per cápita familiar promedio de la población alcanzó los $688.496 durante el segundo trimestre de 2026. La mediana, en tanto, se ubicó en $500.000.

La diferencia entre ambas referencias refleja el peso que tienen los ingresos más elevados dentro de la distribución. Mientras el promedio incorpora todos los valores, la mediana identifica el punto central de la distribución. El total de ingresos de la población de referencia alcanzó $20.763.699 millones, lo que representó una suba nominal interanual de 29,3%.

El universo contemplado por el informe comprendió a 30,2 millones de personas pertenecientes a los aglomerados urbanos cubiertos por la EPH. De ese total, 18,807 millones de personas, equivalentes al 62,4% de la población, percibieron algún ingreso. Entre quienes tuvieron ingresos, el promedio fue de $1.094.136.

La distribución de ese promedio por grupos de deciles mostró diferencias importantes:

  • Deciles 1 a 4: ingreso promedio de $382.621.
  • Deciles 5 a 8: ingreso promedio de $1.033.047.
  • Deciles 9 y 10: ingreso promedio de $2.641.394.

La concentración también se reflejó al observar los ingresos individuales. El 10% con mayores ingresos individuales recibió el 32,1% del total, mientras que el 10% inferior concentró el 1,5%.

El trabajo explicó casi ocho de cada diez pesos

Los ingresos laborales tuvieron un peso predominante dentro de los recursos de los hogares. Representaron el 78,1% de los ingresos totales, mientras que el 21,9% correspondió a ingresos no laborales.

Dentro de estos últimos se incluyen jubilaciones y pensiones, alquileres, cuotas alimentarias, ayudas provenientes de otros hogares, subsidios y asistencia estatal.

Sin embargo, la composición de los ingresos varió de manera marcada según el nivel de recursos del hogar. Entre los hogares pertenecientes al primer decil ordenados por ingreso total familiar, los ingresos no laborales representaron el 67,3% del total. En el décimo decil, en cambio, los ingresos no laborales representaron el 13,4%, mientras que los ingresos laborales explicaron el 86,6%.

La estructura también mostró diferencias en la relación entre personas ocupadas, no ocupadas y personas sin ingresos al ordenar los hogares por ingreso per cápita familiar.

En el primer decil hubo un promedio de 307 personas no ocupadas por cada 100 ocupadas y 149 personas sin ingresos por cada 100 perceptoras. En el décimo decil, esas relaciones fueron de 38 personas no ocupadas por cada 100 ocupadas y 17 personas sin ingresos por cada 100 perceptoras.

La brecha de ingresos entre varones y mujeres fue de 26,3%

La distribución también mostró diferencias según género entre las personas que percibieron ingresos individuales.

El ingreso promedio de los varones alcanzó $1.266.369, mientras que el de las mujeres fue de $927.252. En el caso de la ocupación principal, la brecha de ingresos por género fue de 26,3% durante el segundo trimestre de 2026.

El ingreso promedio correspondiente a la ocupación principal fue de $1.129.527, con una mediana de $900.000. También se observaron diferencias importantes según la posición de los trabajadores en la distribución. Quienes se encontraban en los cuatro deciles inferiores tuvieron un ingreso promedio de $415.012, mientras que entre los trabajadores ubicados en los deciles nueve y 10 el promedio alcanzó $2.629.678.

Diferencias entre asalariados con y sin descuento jubilatorio

El informe también presentó los ingresos correspondientes a las personas asalariadas. En el segundo trimestre de 2026, este universo estuvo compuesto por 9,4 millones de personas. El ingreso promedio de los asalariados fue de $1.161.833, aunque también se registraron diferencias de acuerdo con la existencia o no de descuento jubilatorio.

Entre quienes contaban con descuento jubilatorio, el ingreso promedio alcanzó $1.433.794, lo que representó una suba nominal interanual de 26,5%. En el caso de los asalariados sin descuento jubilatorio, el promedio fue de $706.204, con un incremento nominal de 24,9% frente al segundo trimestre de 2025.

 

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