Copa Argentina: River pasó la tormenta y se metió en la décima final del ciclo Gallardo

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Venció 3-0 a Deportivo Morón con goles de Nacho Fernández, Maidana y Borré; el triunfo olía a obligación luego de dos duras semanas y ahora definirá la Copa Argentina con Atlético Tucumán.

Es una bocanada de aire gigantesca. Una muestra de que todavía hay signos vitales. River consiguió un triunfo ante Deportivo Morón por 3-0 que olía a obligación y necesidad, por el deber de recuperarse rápidamente de los golpes recientes ante un rival de menor categoría. Y lo hizo, adjudicándose el plus necesario para encarar con otro ánimo el cierre del año: ante Atlético Tucumán, jugará la décima final del ciclo de Marcelo Gallardo como director técnico y buscará ser el primer bicampeón de la Copa Argentina mientras ostenta el récord de victorias consecutivas en el torneo (11).

Atlas (3-0), Instituto (4-1), Defensa y Justicia (3-0) y Atlanta (4-1) fueron los rivales que sufrieron la alta contundencia de River en las instancias previas del certamen. Anoche, también le tocó padecerlo al Gallito, que llegó sin goles en contra a la semifinal tras eliminar a cuatro equipos de primera -Patronato, San Lorenzo, Unión y Olimpo- y anoche fue sacudido dos veces en menos de cuatro minutos por Nacho Fernández -en offside- y Maidana, entre los 39 y 42 del primer tiempo, y liquidado por Borré cuando el encuentro se moría.

River, con un sistema 4-1-4-1 en el que Fernández y De La Cruz jugaron sueltos y llevaron los hilos del ataque, no convenció, pero siempre llevó la iniciativa de un juego monótono. Especialmente porque en el primer tiempo no le sobraron ideas para generar fútbol y abusó de la búsqueda con pelotazos cruzados para Pity Martínez y Auzqui con la intención de atacar por las bandas: en el primer tiempo ejecutó 19 centros y así llegaron los goles. Además, la monotonía también se forjó por el cerrojo defensivo que impuso el conjunto del Nacional B, que solo atacó los primeros 10 minutos y luego se dedicó a fortalecer el fondo.

Tras un segundo tiempo que estuvo prácticamente de más, el proceso que lleva tres años y cinco meses en el más alto nivel tendrá su décima final, el gran incentivo que River y su guía Gallardo necesitaban. Porque no todo está perdido: el técnico ya aseguró que quiere continuar luego de la finalización de su contrato en diciembre, calmando así una situación que incomodaba en Núñez, y ahora el equipo tendrá la posibilidad de afrontar el fin de año con la motivación de estar a un paso del séptimo título desde que el técnico llegó en junio de 2014.

Pese a que la Copa Argentina parece saber a poco tras la dura eliminación que sufrió en la Copa Libertadores, el triunfo ante Deportivo Morón lo ayuda de sobremanera. Porque era menester cortar la peor racha del ciclo del Muñeco -la inédita situación de perder tres partidos en fila y de recibir cuatro goles, algo que nunca había ocurrido y pasó tanto con Talleres como con Lanús- y enfilar nuevamente el rumbo para reaccionar a tiempo. Porque la final frente a Atlético Tucumán a partir de hoy será el deseo máximo de un plantel que necesitaba motivarse. Y porque Gallardo requiere llevar calma puertas adentro y afueras, algo que comenzó a obtener al anunciar que su deseo de seguir en el cargo.

Con fecha y sede de la final a confirmar -se estima que podría ser el miércoles 6 de diciembre en San Juan-, los próximos días serán más pacíficos y traerán consigo ciertos aires renovados hacia Núñez. Ya habrá tiempo para arreglar el nuevo contrato de Gallardo tras las elecciones presidenciales, ya habrá tiempo para la danza de nombres en un mercado de pases que a priori será movido porque se buscarán al menos seis refuerzos, ya habrá tiempo para planificar a fondo la pretemporada en Estados Unidos.

Hoy, River todavía no puede enfocarse en eso. Porque cuando el panorama era negro e impensado, el deseo que era secundario se volvió prioridad absoluta: ganar la Copa Argentina quizás logre aliviar un poco el alma que tan sentida quedó.

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