En diálogo con "Mañana Central" de Ancasti Streaming, el docente José Bonaterra, referente en la lucha por la creación del Colegio de Profesionales de Educación Especial de Catamarca, actualizó el estado del proyecto de ley que busca regular y jerarquizar la actividad de más de 500 trabajadores del sector en la provincia.
Bonaterra recordó que la iniciativa lleva cinco años de gestiones y que, si bien logró la media sanción del Senado, debió regresar a comisión en la Cámara de Diputados para realizar ajustes solicitados por distintos sectores. "Tuvimos reuniones con algunas agrupaciones de padres, con asociaciones de los profesionales de nuestra índole, profes de educación especial y esto nos permitió sacar un proyecto superador que iba a tratarse en el año 2024, lamentablemente tuvo que volver a comisión", explicó.
El docente subrayó que las modificaciones realizadas no alteran el espíritu de la norma, sino que buscan garantizar su solidez jurídica. "Fueron modificaciones acorde a los tiempos también de lo que son las leyes hoy en día, tanto nacionales como internacionales, y se fue adaptando el colegio a las necesidades también de lo que nosotros necesitamos laboralmente", agregó.
Uno de los puntos centrales que planteó Bonaterra es la particularidad del rol que cumplen los profesionales de la educación especial en Catamarca. "Nosotros estamos como en un limbo, estamos entre educación y salud. Trabajamos con una prestación de servicios como el maestro de apoyo que lo brindan las obras sociales, tanto nacional como provincial", sostuvo.
Esta condición, sumada a la falta de una dirección específica dentro del sistema educativo provincial, genera un vacío institucional que el colegio profesional vendría a cubrir. " Esto sería un poco como jerarquizar la profesión", señaló.
El proyecto también apunta a brindar seguridad jurídica a las familias. Según explicó Bonaterra, el colegio permitiría contar con un padrón público de profesionales habilitados, al que los padres puedan recurrir para contratar servicios de apoyo, evitando los riesgos de las contrataciones informales que hoy se realizan a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería.
Precariedad
Bonaterra describió la situación laboral de la mayoría de los profesionales del sector, que se desempeñan como monotributistas y dependen de los aportes de obras sociales por cada alumno que asisten. "Por cada alumno están pagando $399.000 pesos, o $750.000 para ser un número redondo, y vos pagás casi ciento y algo de monotributo y se te reduce un montón", detalló.
En ese contexto, remarcó que la creación del colegio no busca afectar a otros actores del sistema, como los profesores de nivel inicial que hoy realizan tareas de acompañamiento escolar, sino ordenar un campo que hoy carece de regulación específica. "Nosotros no venimos a generar un problema, nosotros venimos a generar una solución. No venimos a quitar trabajo a nadie, venimos a jerarquizar una profesión", enfatizó.
Expectativas
El docente aseguró que mantuvieron reuniones con el Ministerio de Educación, con la Secretaría de Educación y con legisladores de distintas fuerzas políticas, tanto del oficialismo como de la oposición. Actualmente, el proyecto necesita ser tratado nuevamente en la Cámara de Diputados y luego volver al Senado para su aprobación definitiva.
Finalmente, el docente advirtió sobre la urgencia de contar con esta herramienta institucional en un contexto de creciente demanda de inclusión educativa. "Catamarca hoy está contando con un nivel bajo en natalidad pero con un nivel alto de niños incluidos en las escuelas. Creo que es necesario que esta profesión se comience a jerarquizar y tenga un orden", concluyó.
De prosperar, Catamarca se convertirá en la tercera provincia del país, después de Misiones y Tucumán, en contar con un colegio de profesionales de educación especial, una institución que sus impulsores consideran clave para garantizar derechos tanto de los trabajadores como de los niños y familias que requieren sus servicios.






















