"Entiendo que me quieran pegar porque soy anti-K y le pego mucho al kirchnerismo, les sirve. Pero no inventen que soy estafadora o que cobro sobres", sostuvo, vinculando las críticas con su posicionamiento político.
En su análisis, la exposición mediática de su figura no sería casual, sino parte de una estrategia para desviar la atención de los verdaderos implicados en la causa.
Un mensaje final sin concesiones
En el cierre de su descargo, Latorre se dirigió tanto a sus detractores como a quienes siguen de cerca la investigación. Su mensaje fue directo y sin matices, reafirmando su postura y rechazando cualquier intento de intimidación.
"Busquen a los chorros, a los corruptos. Hablar todo el día de Yanina Latorre le quita seriedad a la investigación", afirmó, en una crítica que apunta al tratamiento mediático del caso.
Finalmente, concluyó con una declaración que resume el tono de toda su intervención: "No me van a callar ni me van a amedrentar, yo vivo de mi trabajo privado y no tengo nada que esconder".




















