El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de Valle Viejo llevó adelante el día de ayer una medida de fuerza con paro, corte de tránsito y movilización en la zona de Tres Puentes, en el marco del conflicto salarial que mantiene con el municipio.
La protesta comenzó con bloqueos intermitentes y una caminata de los trabajadores, quienes reclamaron una recomposición salarial del 30%, provisión de ropa y elementos de seguridad, además de mejoras en las condiciones laborales de distintas áreas de la comuna. Entre los principales pedidos, el gremio planteó la necesidad de establecer un piso salarial de un millón de pesos para los empleados municipales. También solicitaron equipamiento adecuado para el área de electricidad y precisiones sobre la cobertura de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART).
Durante la manifestación, varios trabajadores expusieron la situación que atraviesan. Una empleada expresó: “Con amor no llegamos a comer, queremos los sueldos como corresponden”, en referencia al discurso de la intendenta Susana Zenteno durante el lanzamiento del espacio político La Colmena. Otra trabajadora denunció la falta de indumentaria y elementos de protección para quienes realizan tareas de recolección de residuos: “No tienen uniforme ni guantes. Se está trabajando como Dios nos ayuda”.
Los manifestantes cuestionaron además la ausencia de diálogo con el Ejecutivo municipal. “No hay respuesta, no nos atienden, simplemente nos dijeron ‘no hay plata’, pero sí hay plata en el municipio”, sostuvo una participante, quien criticó el estado de las calles y los servicios en Valle Viejo. Otro empleado relató que mantiene a una familia de ocho personas con ingresos inferiores a los 900 mil pesos mensuales: “Soy el único sustento en mi casa y no llego a fin de mes”.
Origen del reclamo
El conflicto se originó en las demandas salariales y laborales que el gremio viene planteando desde hace semanas. Los trabajadores sostienen que la inflación y el costo de vida han deteriorado sus ingresos, lo que motivó la exigencia de un aumento del 30% y la fijación de un piso salarial de un millón de pesos. Además, reclaman la provisión de ropa y elementos de seguridad, especialmente para el personal de recolección de residuos y del área de electricidad.
Desde la comuna explicaron que actualmente afrontan compromisos financieros como el pago de la segunda cuota del Sueldo Anual Complementario y la implementación de la segunda etapa del aumento salarial acordado con UPCN, que contempla una actualización del seis por ciento. Respecto de los reclamos específicos, el municipio aseguró que atenderá de manera inmediata las necesidades vinculadas al equipamiento de seguridad para el personal electricista y sostuvo que la cobertura de ART se encuentra vigente.
Lejos de acercar posiciones, el SOEM emitió un segundo comunicado en el que denunció presuntos aprietes, amenazas y persecuciones contra trabajadores municipales que participan de los reclamos gremiales. “Denunciamos públicamente los aprietes, amenazas y persecuciones que están sufriendo compañeros trabajadores por el solo hecho de defender sus derechos”, expresó la conducción sindical.
El gremio advirtió que utilizará todas las herramientas gremiales y legales disponibles para proteger a los empleados y remarcó que la unidad será clave para sostener el reclamo.
La ausencia de Zenteno
En paralelo, persiste la incertidumbre institucional por la licencia de la intendenta Susana Zenteno.
El concejal Lucas Cisternas, vicepresidente a cargo del Concejo Deliberante, remitió el 10 de junio una nota al presidente del cuerpo solicitando la ratificación o rectificación del Decreto G N° 111 de fecha 9/6/26, en lo referente a la fecha de reintegro de la jefa comunal.
El edil señaló que el decreto no establece un día cierto de retorno, lo que genera dudas respecto de lo previsto en el artículo 65 de la Carta Orgánica Municipal.


































