Con el inicio del segundo semestre, los analistas del mercado financiero coinciden en que el escenario económico muestra señales de estabilización, aunque sostienen que la incertidumbre política seguirá marcando el rumbo de las inversiones en Argentina.
En ese contexto, los especialistas destacan que los bonos, tanto en pesos como en dólares, aparecen como una de las alternativas más atractivas, mientras que el plazo fijo tradicional pierde terreno frente a la inflación esperada.
El plazo fijo pierde atractivo
Según los analistas, las colocaciones tradicionales ofrecen rendimientos por debajo de la inflación proyectada para los próximos meses. En cambio, los plazos fijos ajustados por UVA continúan siendo una opción para quienes puedan inmovilizar sus fondos durante al menos 90 días.
Respecto del dólar, las proyecciones del mercado no anticipan un salto abrupto. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) estima una cotización cercana a los $1.673 para diciembre, lo que implicaría un incremento aproximado del 11,5% respecto de los valores actuales.
La política, el principal factor de incertidumbre
Los especialistas coinciden en que el panorama político será determinante para la evolución de los activos financieros.
Walter Morales, presidente y estratega de Wise Capital, sostuvo que el mercado observa con mayor atención la incertidumbre electoral que los indicadores económicos y consideró que será difícil que el riesgo país permanezca por debajo de los 400 puntos básicos mientras persista ese escenario.
Desde la consultora F2 también señalaron que los inversores comenzarán a concentrarse en el proceso electoral de 2027, un factor que podría limitar el potencial de recuperación de los bonos soberanos y de las acciones argentinas.
Las estrategias recomendadas
Los expertos recomiendan mantener una cartera diversificada, adaptada al perfil de riesgo de cada inversor.
Para los perfiles conservadores, las sugerencias incluyen:
- Fondos comunes de inversión de liquidez inmediata.
- Plazos fijos tradicionales.
- Plazos fijos UVA para quienes no necesiten disponer del dinero en el corto plazo.
Para quienes poseen un perfil moderado, las recomendaciones apuntan a combinar:
- Bonos soberanos en dólares.
- Obligaciones negociables de empresas con alta calificación crediticia.
- Bonos ajustados por CER para protegerse de la inflación.
En tanto, para los inversores agresivos, las carteras sugeridas incorporan:
- Bonos soberanos de mayor duración.
- Acciones argentinas de compañías energéticas y tecnológicas.
- Cedears de empresas internacionales como Microsoft, Nvidia, Alphabet (Google), Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSM), ASML y Berkshire Hathaway.
- Fondos indexados vinculados al S&P 500 y al mercado accionario argentino.
Diversificación y cautela
Los analistas coinciden en que, pese a las mejores perspectivas para algunos activos financieros, la volatilidad seguirá presente durante el segundo semestre.
Por ese motivo, recomiendan diversificar las inversiones entre instrumentos en pesos y en dólares, privilegiar la renta fija en los perfiles más conservadores y mantener una exposición controlada a la renta variable hasta que exista mayor claridad sobre el escenario político y económico.




































