Contribuciones del ultrasionismo a la campaña antiargentina

8-1
POLITICA Y ECONOMIA23/07/2026Redacción Primeras líneasRedacción Primeras líneas

Javier (Milei), eres un verdadero amigo, un gran amigo. Te apoyamos, apoyamos a Argentina de muchas maneras, incluido mañana", posteó en su cuenta de X el premier israelí Benjamín Netanyahu en las horas previas a la final mundialista entre Argentina y España.

"Gracias por tu generosidad, porque también eres un amigo mío. Y estoy realmente feliz de saber que estás apoyando a Argentina por nuestra amistad", respondió Milei.

El embajador argentino en Israel, Alex Wahnish, le había obsequiado a Netanyahu una camiseta oficial del equipo argentino. El diplomático compartió el video del regalo con la frase

"Israel está con Argentina”.

Con su proverbial lucidez, el politólogo Andrés Malamud incorporó al análisis del sentimiento antiargentino que se desenfrenó con el Mundial un elemento que el Gobierno nacional y otros ardientes defensores la dignidad patria ofendida eluden: el alineamiento de la Argentina con Israel en el marco de las masacres que ese país, aliado con los Estados Unidos, perpetra contra el pueblo palestino.

La omisión de tal detalle es lógica. Poco interés han de tener los libertarios en que la gente recuerde que fue Javier Milei quien decidió unilateralmente involucrarlos en los conflictos que asuelan Medio Oriente, sin más justificativo que su fanatismo sionista y contrariando toda la tradición diplomática nacional.

En una entrevista televisiva, Malamud subrayó que “la campaña antiargentina, si tal cosa existe, no es universal, sino occidental y medioriental”. A su entender el posicionamiento geopolítico de Milei contaminó a la Selección y se sumó a otros ingredientes, que también mencionó, para incrementar el rechazo a la Argentina.

“Hubo una asociación entre racismo y sionismo. Argentina era el equipo sionista, en un mundo donde Israel nunca tuvo tanta mala imagen como hoy”, dijo, y destacó el carácter simbólico que tuvo la victoria sobre Egipto, “un país árabe, que tiene un técnico pro-palestino”.

“Palestina tiene buena prensa, Israel tiene mala prensa. Y Argentina, por ser un país blanco, fue asociada con Israel; con los colonialistas, que derrotan a los mediorientales. Hoy las víctimas son los palestinos”, explicó.

Incoherencias

La Selección y la sociedad argentina en general no ha tenido nada que ver con las absurdas determinaciones de Milei, pero bastará remitirse al impacto emocional que tuvo la exhibición de la sábana con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” luego de la victoria sobre Inglaterra para aquilatar todo lo que puede contener una contienda futbolística mundialista. En todos lados se cuecen habas.

El mismo Milei que convirtió a la Argentina en cómplice de las brutales agresiones israelíes y norteamericanas recomendó prudencia diplomática en el caso de Malvinas. Se trata del mismo Milei que echó al representante argentino en la ONU y a la canciller Diana Mondino por votar en contra del bloqueo de Cuba y que ordenó rechazar que se declarara la esclavitud como delito de lesa humanidad, en contra de todos los países que componen las Naciones Unidas, aislado solo con los norteamericanos y los israelíes. Es el mismo estadista que manda a votar en contra de los aliados históricos de la Argentina en el reclamo por las islas usurpadas.

El politólogo Andrés Malamud incorporó al análisis del sentimiento antiargentino que se desenfrenó con el Mundial el alineamiento de la Argentina con Israel en el marco de las masacres que ese país, aliado con los Estados Unidos, perpetra contra el pueblo palestino.

Para Malamud, el ultrasionismo que Milei insufló a su política exterior se concatenó con otros factores para estimular la animadversión hacia la Argentina, como el hecho de que ya no era “La Cenicienta” que despertaba simpatías en Qatar y conquistó el título, sino el campeón al había que destronar. “A eso se suma nuestra intensidad: somos insoportables”, admitió con humor.

Pero insistió: “Buena parte de Occidente y Medio Oriente considera que hubo favoritismo con el equipo blanco, sionista y campeón. Lo más poderoso del mundo y lo más antipático estaba resumido en nuestra Selección”, analizó.

La Scaloneta, para colmo, va a perder la final contra España, el país europeo que con más vehemencia alza el rechazo a las criminales acciones de Benjamín Netanyahu y Donald Trump que Milei celebra.

Política y deporte

Por si el respaldo del primer ministro israelí al Seleccionado no fuera suficiente para acicatear enconos, se sumaron los de otros funcionarios.

"Puede que no pueda ingresar al Reino Unido porque estoy destruyendo la idea de un estado palestino, pero dos goles han entrado muy bien. ¡Javier, felicidades, amigo mío!", posteó el Ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, quien tiene prohibida la entrada al Reino Unido, el día del emblemático triunfo sobre Inglaterra.

El Ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir compartió una foto de Milei y Lionel Messi y dijo: "Amaremos a aquellos que amen a Israel ¡Vamos, Argentina!".

La Ministra de Transporte Miri Regev publicó: "¡Felicidades al pueblo argentino y a mi amigo Presidente Milei. ¡Los dedos cruzados por ti en la final!".

Al Milei afligido por la bandera contrabandeada de Malvinas no se le ocurrió que las enfáticas solidaridades israelíes también podían tener proyecciones inconvenientes.

Como todo se malversa, conviene señalar que solo desde el desvarío podría interpretarse el análisis de Malamud como parte de la presunta campaña antiargentina. Sí sirve para advertir que las actitudes que asumen los estadistas no son gratuitas: la Argentina está identificada con dos potencias lideradas por sujetos cuyas barbaridades son rechazadas por casi todo el mundo occidental.

En este marco, es pertinente resaltar unas muy sensatas declaraciones del actor español Javier Bardem, repudiado como otro de los voceros del antiargentinismo por más de uno de nuestros autoproclamados faros morales.

Tras la derrota de la Argentina en la final, el artista se preocupó por separar la paja del trigo.

A una pregunta sobre si consideraba que “el partido, Argentina-España fue casi un enfrentamiento indirecto entre Israel y Palestina, con razón o sin ella”, respondió: “Con razón y sin razón, porque los líderes políticos tampoco representan a su pueblo. Milei no es toda la población argentina, por supuesto, pero es cierto que, ante este alto nivel de enfrentamiento y conflicto, cuando un presidente apoya tan abiertamente a una persona que es un criminal de guerra, como Netanyahu, entonces uno quiere apoyar al otro bando. Uno quiere apoyar también al otro bando, que no respalda a un criminal de guerra”.

“Lo que Israel lleva haciendo desde hace muchos años ya es un auténtico genocidio y así se ha documentado. Y tener a un presidente como Milei, que apoya eso y se enorgullece de ello, y también a figuras como Netanyahu o Ben-Gvir (político israelí), que se enorgullecen mucho de señalar a Argentina como un reflejo de sí mismos, no es justo, diría yo. No es justo para Argentina”.

Te puede interesar
Lo más visto
6a60d7f0afc77__770x770

Rosalía pidió perdón por el video contra la Selección argentina: "Mala mía"

Redacción Primeras líneas
ESPECTÁCULO22/07/2026
La cantante española generó un fuerte revuelo entre sus fanáticos argentinos luego de repostear un video de Mía Khalifa que se burlaba de la derrota del equipo de Lionel Messi. Tras las críticas, explicó que solo había compartido la publicación porque estaba musicalizada con una canción de su disco Lux y decidió eliminarla.Rosalía