Día de los Fieles Difuntos: menos concurrencia y caída en las ventas de flores

El recambio generacional y los cambios en las tradiciones impactan de lleno en los floristas que están instalados hace décadas en la vereda del cementerio municipal Fray Mamerto Esquiú.
 
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INFORMACIÓN GENERAL 03/11/2026Redacción Primeras líneasRedacción Primeras líneas

El Día de los Fieles Difuntos solía ser una de las fechas más importantes en el calendario de los floristas que tienen su puesto en la vereda del Cementerio Municipal Fray Mamerto Esquiú. Junto con los días de la Madre, del Padre y las fiestas de fin de año, formaba parte de las jornadas en las que las grandes ventas estaban garantizadas y servían para repuntar la actividad.

Sin embargo, con el paso del tiempo la concurrencia fue disminuyendo, lo que refleja un cambio en las tradicionales visitas a la necrópolis capitalina por parte de las nuevas generaciones. Esto impactó de lleno en las ventas que, en muchos casos, constituyen la única fuente de ingresos de los floristas.

“Para el Día de la Madre no vino casi nadie. Nos quedamos con flores sin poder vender. Y ahora para el Día de las Almas, cuando suelen venir desde el día anterior que es el Día de Todos los Santos, no hubo movimiento. No sé si fue por el partido (el superclásico Boca vs. River), pero no había nadie”, sostuvo Lili, una de las floristas, en diálogo con EL ANCASTI.

En esta línea y según los puesteros consultados, las ventas promedio rondan entre los 10 mil y 15 mil pesos por familia en el mejor de los casos, mientras que la inversión mensual se acerca a los 2 millones de pesos, dado que las flores deben traerse de afuera porque en Catamarca ya no se producen como en años anteriores.

Para poder recuperar la inversión, muchos de los floristas optaron por vender en plazas durante fechas especiales o preparar arreglos para eventos como casamientos, comuniones y cenas de egresados, entre otros. El apuro por vender no solo radica en la necesidad de recuperar el dinero invertido, sino también en la vida útil de cada flor: muchas requieren cuidados especiales y ser resguardadas en cámaras de frío que la gran mayoría no posee.

Competencia desleal

A esta situación se suma lo que consideran una competencia desleal por parte de vendedores ocasionales que, únicamente en estas fechas clave, se instalan en la puerta de ingreso del cementerio para ofrecer flores de plástico, floreros y flores frescas a precios mucho más bajos.

Los puesteros aclaran que no se oponen a que trabajen, sino al lugar que eligen para hacerlo. “Hace más de 30 años que estamos acá y ellos han venido hoy porque es una fecha clave. Cuando podemos hacer un poco más de plata, no lo logramos porque les permiten instalarse ahí. No hay problema con que estén al frente o en algún otro lado, pero no en la puerta. Eso es competencia directa”, expresaron molestos.

Reclamos

Por otro lado, los trabajadores plantearon diferentes necesidades que padecen desde hace tiempo y aseguraron sentirse “abandonados” por las autoridades correspondientes.

El deterioro de los puestos, la falta de limpieza en los veredones donde trabajan y los hechos de robo y vandalismo son las principales problemáticas señaladas. A esto sumaron la falta de conexión a la red de energía eléctrica, lo que les impide mantener con batería los posnets y teléfonos celulares para recibir pagos electrónicos.

Los floristas reclamaron por la falta de luz, energía, seguridad y limpieza en el sector donde se encuentran instalados. También, una competencia desleal en fechas claves para ventas.

Misa en la necrópolis

Durante la mañana de este lunes 2 de noviembre, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió la Santa Misa en conmemoración de los fieles difuntos en la capilla Jesús Resucitado y Nuestra Señora de Guadalupe, dentro del cementerio municipal capitalino.

En su homilía, el pastor diocesano enfatizó que “el fundamento de que hoy estemos acá, en este cementerio donde depositamos los restos mortales de nuestros seres queridos, es la Resurrección de Jesús. Lo que dio vuelta la historia de la humanidad es que Cristo no solo murió, sino que resucitó al tercer día”.

“Ésa es nuestra fe y por eso estamos acá y pedimos por nuestros queridos fieles difuntos. También pedimos por nosotros, para que sigamos peregrinando con fidelidad así, cuando nos toque dejar este mundo, podamos ir al Cielo y encontrarnos con todos los que participan ya de la Gloria”, reflexionó.

En otro tramo señaló que “celebramos la Misa en sufragio, es decir, aplicamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús —que es lo que celebramos en la Misa—, para que estos hermanos nuestros que ya dejaron este mundo, si están en un estado de purificación, puedan ir al Cielo”.

Tras resaltar a la Virgen María como intercesora ante Dios, rogó “que el Señor conceda el eterno descanso a nuestros fieles difuntos, familiares, amigos, conocidos y desconocidos”, e invitó a que “recemos por aquellos por quienes nadie reza, de quienes nadie se acuerda y por aquellos que quizás han vivido lejos de la fe, para que Dios en su misericordia los tenga presentes”.

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