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Redacción Primeras líneasLa muerte de Carlos Alberto Solari, conocido popularmente como el Indio Solari, marca el final de una de las trayectorias más trascendentes del rock nacional. El músico falleció a los 77 años luego de atravesar durante una década la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que él mismo había dado a conocer años atrás y al que se había referido públicamente con la ironía que caracterizó gran parte de sus intervenciones.
Con su partida desaparece una de las figuras más emblemáticas de la música argentina y el principal referente de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, agrupación que fundó junto a Skay Beilinson y que con el paso de los años se convirtió en una de las bandas más influyentes y convocantes de la historia del rock nacional.
Carlos Alberto Solari nació el 17 de enero de 1949. Durante la década de 1950, la familia Solari se trasladó a La Plata, ciudad en la que el futuro músico transcurrió buena parte de su infancia y adolescencia.


Fue precisamente en esa ciudad donde se produciría uno de los encuentros más importantes de su vida artística. Allí conoció a Skay Beilinson, con quien más tarde daría forma a un proyecto musical que terminaría transformándose en un fenómeno cultural de enormes dimensiones.
La historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota comenzó en 1976, cuando surgió como un desprendimiento de La Cofradía de la Flor Solar. En sus primeros tiempos, la propuesta sorprendió por sus características poco convencionales. La agrupación tardó un tiempo en adoptar el nombre que la haría famosa y, además, no contaba con integrantes fijos. Cerca de quince músicos se alternaban en distintos instrumentos, aportando una dinámica singular a cada presentación.
El liderazgo creativo de Los Redondos
Con el correr de los años, el proyecto fue consolidando una estructura más definida. El Indio Solari en la voz y Skay Beilinson en la guitarra asumieron el liderazgo artístico y creativo de la banda. Junto a ellos apareció una figura clave para el desarrollo del grupo: Carmen Castro, más conocida como La Negra Poli, quien desempeñó el rol de representante.
Aquellas primeras presentaciones no se limitaban exclusivamente a la música. Según se recuerda de esa etapa inicial, los espectáculos incorporaban experiencias que se alejaban del formato tradicional de recital, constituyendo una propuesta artística más amplia.
Gulp!, el primer gran paso discográfico
El punto de partida de la historia discográfica de Los Redondos fue Gulp!, el álbum que marcó el comienzo formal de una trayectoria que luego alcanzaría dimensiones históricas.
El disco reunió doce canciones y fue registrado en 1984 en los estudios de MIA (Músicos Independientes Asociados), propiedad de la familia Vitale. La grabación contó con la participación de Lito Vitale en teclados y también como técnico de grabación.
La producción fue completamente independiente y se financió con los recursos obtenidos por la banda a través de sus presentaciones en vivo. Además de sus integrantes principales, participaron del proyecto diversos músicos y colaboradores.
Entre los créditos del álbum figuraron:
También participó Willy Crook, quien registró su saxo en aquellas primeras grabaciones. El músico recordó posteriormente que el Indio Solari solía decirle que no sabía tocar el instrumento y relató que logró obtener algunos sonidos tras dos semanas de práctica. Asimismo, destacó que aquella experiencia representó un momento muy especial en su vida y afirmó sentirse orgulloso de haber formado parte del proyecto.
Crook también evocó una de las enseñanzas que le dejó Patricio Rey: "No hay un jefe pero hay que hacer bien las cosas", frase que resumió como parte de la filosofía que acompañó a la banda durante su recorrido.
La presentación de un disco y una noche histórica
La intención original del grupo era presentar el flamante trabajo discográfico los días 16 y 17 de agosto en el Teatro Astros. Sin embargo, los planes debieron modificarse debido a que, pocos días antes de los conciertos, Valeria Lynch incorporó nuevas fechas a sus presentaciones y Los Redonditos quedaron sin la posibilidad de utilizar la sala.
Esa situación obligó a postergar el lanzamiento en vivo. Finalmente, los seguidores de la banda tuvieron que esperar hasta el 23 de agosto, fecha en la que se concretó la presentación en un escenario que con el tiempo se convertiría en parte esencial de la historia del rock argentino: Cemento.
Aquella noche actuaron Indio Solari, Skay Beilinson, Semilla Bucciarelli, Tito Fargo, Willy Crook y Piojo Ávalo, ofreciendo un espectáculo que quedaría grabado en la memoria de sus seguidores.
Durante el recital sonaron canciones que con los años se transformarían en clásicos de la música argentina, entre ellas "La Bestia Pop" y "Superlógico". También fueron interpretadas composiciones que en aquel momento permanecían inéditas, como "Nene, nena", "Rock del País" y "Un tal Brigitte Bardot".
El final de una figura emblemática
La muerte del Indio Solari cierra un capítulo fundamental en la historia del rock nacional. Después de diez años de convivir con el Parkinson, el músico falleció a los 77 años dejando detrás una obra que tuvo su origen en La Plata, se consolidó con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y alcanzó una dimensión que convirtió a su figura en uno de los símbolos más reconocidos de la música argentina.































