Denuncian demoras en la causa $LIBRA mientras un fideicomiso offshore resguarda US$110 millones

A casi 500 días del lanzamiento del token, cuestionan el ritmo de la investigación y el destino de fondos que permanecen bajo un fideicomiso offshore.
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NACIONALES 30/06/2026Redacción Primeras líneasRedacción Primeras líneas

A casi 500 días del mayor escándalo cripto que salpica directamente al presidente Javier Milei, la Justicia federal argentina sigue durmiendo la siesta. El token $LIBRA, promocionado a dedo por el propio Milei el 14 de febrero de 2025, dejó a miles de inversores —muchos de ellos pymes— con pérdidas millonarias. Mientras los damnificados esperan respuestas, el expediente avanza al ritmo de un caracol anestesiado. El fiscal Eduardo Taiano acumula demoras, silencios y denuncias por presunto encubrimiento. Y cada día que pasa juega a favor de quienes manejaron el dinero.

Este domingo, La Nación puso el dedo en la llaga: reveló la existencia de The Libra Trust, un fideicomiso creado por Hayden Davis en un paraíso fiscal que hoy oculta el destino de US$110 millones pertenecientes a los inversores. Un administrador anónimo se niega a revelar dónde está el dinero, quién lo controla y quiénes son sus verdaderos beneficiarios.

El fideicomiso fantasma

The Libra Trust nació en noviembre de 2025, pocos días después de que una jueza de Nueva York levantara un embargo sobre fondos digitales vinculados al caso. Fue presentado como una herramienta para afrontar demandas en Argentina y Estados Unidos. Sin embargo, su diseño genera más preguntas que respuestas: no hay datos públicos claros sobre beneficiarios finales, no existen mecanismos transparentes de control, su administrador permanece oculto y los fondos quedaron encapsulados en una estructura offshore que vuelve mucho más difícil seguir la ruta del dinero.

Eso no es un detalle administrativo. Es exactamente el tipo de ingeniería financiera que convierte una investigación lenta en una carrera contra el reloj. Porque cuanto más tiempo pasa, más difícil resulta reconstruir el recorrido del dinero y mayores son las posibilidades de que esos fondos terminen definitivamente fuera del alcance de la Justicia.

El custodio que no custodia

Eduardo Taiano es fiscal federal desde 1993. Experiencia le sobra. Lo que falta en la causa $LIBRA son resultados.

El peritaje al celular de Mauricio Novelli —que reveló comunicaciones con Javier Milei, Karina Milei y Santiago Caputo, además del borrador de un supuesto acuerdo por US$5 millones— tardó meses en incorporarse al expediente. La UFECI necesitó ocho meses para analizar transferencias por casi US$4,8 millones alegando falta de software. Casi dos años después todavía no hubo indagatorias relevantes ni un avance proporcional a la magnitud del escándalo. El dinero viajó mucho más rápido que la investigación.

El querellante Martín Romeo denunció a Taiano por presunto encubrimiento y fue categórico: durante casi dos años de causa no recibió a las partes, ocultó pruebas y persiguió periodistas. La periodista y abogada Natalia Volosín, quien reveló el borrador del acuerdo de US$5 millones que Taiano tenía desde noviembre de 2025, fue todavía más contundente: “Taiano debería ser destituido como fiscal y denunciado por encubrimiento”. Su declaración testimonial terminó suspendida.

En abril, ocho diputados nacionales —entre ellos Maximiliano Ferraro— lo denunciaron por presunto mal desempeño, señalando demoras injustificadas, retención de pruebas y desvío de la investigación. A eso se suma un conflicto de intereses imposible de ignorar: su hijo Federico Taiano ocupa un cargo en la Jefatura de Gabinete de Milei, en la Unidad de Bienes Decomisados.

Las pymes pagan la cuenta

Mientras la causa se consume entre peritajes eternos y expedientes que no terminan nunca, las pequeñas y medianas empresas que confiaron en el proyecto siguen contando pérdidas. Para ellas, esos US$110 millones no son una cifra abstracta: son capital de trabajo, salarios, inversiones y proyectos que jamás volverán. Y mientras esperan una respuesta del Estado, un fideicomiso opaco protege un dinero cuyo destino continúa siendo un misterio.

Cuando el tiempo trabaja para los sospechosos

La causa $LIBRA ya no necesita más excusas técnicas ni meses perdidos. Necesita una investigación capaz de correr detrás del dinero con la misma velocidad con la que el dinero huyó. Porque en los delitos financieros el tiempo nunca es neutral. Cada día que pasa favorece a quien esconde los fondos. Cada demora vuelve más difícil recuperarlos. Y cuando un fiscal deja que el tiempo trabaje para los sospechosos, el reloj deja de medir horas. Empieza a medir impunidad.

Fuente: Periódico de tribuna

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