Cuatro días después de la irrupción masiva de migrantes, el gobierno marroquí emitió su primera declaración oficial, atribuyó el episodio a una combinación de factores y confirmó la recuperación de 11 cuerpos en sus aguas. Al mismo tiempo, España completó el despliegue de una barrera marítima, reforzó la presencia policial y militar y profundizó las devoluciones hacia Marruecos.
