Caputo, la deuda y el clima: ¿será también político?

Luis “Toto” Caputo tenía previsto llegar a Catamarca junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli. La excusa oficial para postergar la visita fue el clima. Y, por supuesto, el clima merece respeto.
 
EDITORIAL11/08/2026Primeras LíneasPrimeras Líneas

Aunque en política siempre queda lugar para una pregunta incómoda:

¿Habrá sido solamente el clima meteorológico?

Porque el clima económico que deja la gestión de Caputo también merece algún paraguas.

El ministro que durante la gestión de Mauricio Macri tuvo un papel central en el endeudamiento externo argentino volvió a construir buena parte de su programa económico alrededor del financiamiento. Ahora, con el argumento de que la economía se normaliza, Argentina vuelve a mirar hacia afuera para conseguir los dólares necesarios para atravesar sus vencimientos.

Y mientras desde Buenos Aires se habla de equilibrio fiscal, mercados y confianza, en las provincias la discusión es bastante más concreta: qué recursos llegan, qué obras se hacen y quién se hace cargo cuando Nación decide cerrar la canilla.

Catamarca conoce esa discusión.

Esta misma semana, Caputo y el gobernador Raúl Jalil avanzaron en un acuerdo para compensar deudas entre Nación y Provincia. El entendimiento reconoce obligaciones de ambas partes, incluyendo recursos vinculados a vivienda y un anticipo financiero provincial.

Es decir: mientras el Gobierno nacional presenta su política económica como una historia de orden y austeridad, las provincias tienen que sentarse a discutir cómo se compensan las cuentas que Nación y las jurisdicciones mantienen entre sí.

Y ahí aparece una contradicción que vale la pena discutir.

Si el modelo económico es tan exitoso, ¿por qué la política económica sigue necesitando deuda, financiamiento externo y acuerdos permanentes para llegar al próximo vencimiento?

Caputo ya dijo varias veces que “lo peor ya pasó”.

La frase tiene memoria.

También se escuchó durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando el propio Caputo ocupaba cargos vinculados a las finanzas nacionales. La historia terminó con Argentina recurriendo nuevamente al Fondo Monetario Internacional.

Hoy Caputo vuelve a administrar la economía argentina y vuelve a aparecer el mismo concepto: aguantar un poco más porque lo peor ya pasó.

Pero para Catamarca la discusión no es abstracta.

Es la obra que no llega.

Es la transferencia que se demora.

Es el municipio que tiene que hacer malabares para sostener servicios.

Es la provincia que tiene que sentarse con Nación para ordenar deudas cruzadas.

Es, en definitiva, la diferencia entre los números de una planilla del Ministerio de Economía y la economía real de una provincia del interior.

Y justamente por eso resulta interesante la visita que Caputo y Santilli tenían prevista a Catamarca: venían a mostrar una obra financiada con participación nacional y provincial, la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una infraestructura que beneficiará a habitantes de Catamarca y Santiago del Estero. 

La visita se postergó por razones climáticas.

Pero queda abierta la pregunta política: cuando Caputo finalmente llegue, ¿vendrá con anuncios de obras o con anuncios de nuevas deudas?

Porque si hay algo que Argentina conoce demasiado bien es el mecanismo.

Primero nos dicen que hay que endeudarse para salir adelante.

Después nos dicen que hay que ajustar para pagar la deuda.

Después nos dicen que hay que volver a pedir prestado para refinanciarla.

Y finalmente aparece alguien diciendo:

“Lo peor ya pasó”.

Quizás algún día sea cierto.

Mientras tanto, las provincias siguen esperando que el “día después” también llegue al interior.

Eso sí: sería bueno que esta vez traiga algo más que paraguas.

Te puede interesar
Lunes

Ajuste, jubilados y una discusión que ya es moral

Primeras Líneas
EDITORIAL18/05/2026
El Gobierno nacional insiste en mostrar el superávit fiscal como el gran logro de su gestión. Pero detrás de los números ordenados aparece una realidad mucho más dura: los jubilados perdieron poder adquisitivo de manera brutal y hoy son uno de los sectores más golpeados del país.
 
Lo más visto